Nuestra Mirada

El narcotráfico se ha vuelto un lastre en América Latina, y un tema complicado y altamente peligroso de cubrir para los periodistas, particularmente para los fotógrafos. Los invito a que juntos analicemos este asunto. Centro el texto en México, pero sería enriquecedor que compañeros y compañeras de otros países, por ejemplo de Colombia, se sumaran a la discusión.

En México la narco violencia ha dejado un saldo de más de 16 mil personas ejecutadas en lo que va del gobierno del presidente de Felipe Calderón y su llamada “guerra contra el narcotráfico”, la cual fue diseñada con la participación del entonces presidente norteamericano George W. Bush.

Los narcotraficantes en México, según expertos, han roto ya los códigos de conducta que los regían apenas unos cuatro años atrás, bajo lo s cuales no se mataba a mujeres, niños y de ser posible, gente inocente. Actualmente para ejecutar a una persona, como ocurre en Culiacán, Sinaloa, los narcotraficantes asesinan también al resto de personas que se encuentren en el lugar. Ya nadie está a salvo en algunas ciudades del país.

¿Cómo documentar este fenómeno sin arriesgar la integridad de los fotógrafos?

Y es que otro elemento que dificulta aún más la cobertura del tema, es que está íntimamente ligado a la corrupción, impunidad y violaciones a los derechos humanos. Es decir, las agresiones contra los comunicadores, no sólo provienen de los narcotraficantes, sino también de las autoridades supuestamente encargadas del combate al narcotráfico, como el Ejército y las policías judiciales.

Diversos informes hablan de la protección del gobierno mexicano, en sus distintos niveles, a la Confederación de Sinaloa, liderada por “El Chapo” Guzmán y “El Mayo” Zambada. Ayer 15 de enero de 2010 el periódico El Universal publicó un reportaje sobre el subsidio que han recibido los hermanos de “El Chapo” por parte del mismo gobierno a través de la Secretaría de Agricultura (leer la nota).

Ortos como el especialista en seguridad de la ONU Edgardo Buscaglia han señalado que el gobierno mexicano está atacando a los Beltrán Leyva, La Familia Michoacana, Los Zetas y el cartel del Golfo, pero está dejando casi intocable a la Confederación de Sinaloa. (Ver video).

Y hay quien de plano acusa al presidente de ejercer una narcopolítica, como el diputado Manuel Clouthier Carrillo de Sinaloa, quien pertenece al mismo partido del presidente, el PAN (leer nota).

En este contexto, México se ha convertido en el país más peligroso para ejercer el periodismo en toda Latinoamérica y gran parte del mundo entero.

“Decenas de agresiones se han registrado en el último año [2009] contra periodistas, y 14 asesinatos. Cuando los periodistas denuncian la connivencia de autoridades, policías, gobernantes o políticos, con el crimen organizado, saltan chispas. Y las advertencias pueden venir en forma de amenazas telefónicas, vía email, seguimientos, agresiones verbales o físicas; robos, ataques contra sus casas o vehículos y crímenes ejemplarizantes”, escribió la periodista Sanjuana Martínez. Ver por ejemplo el testimonio del periodista mexicano Emilio Gutiérrez, exiliado en EE.UU. luego de ser amenazado por el Ejército. Un caso documentado por Reporteros Sin Fronteras (Ver video)

CCN México reportó el 16 de febrero de 2010, que 9 de cada 10 asesinatos de periodistas en México queda impune, debido en parte al vínculo entre autoridades y criminales. (Ver nota)

¿Qué hacemos los comunicadores ante un fenómeno tan complejo? ¿Cómo lo retratamos sin poner en riesgo la vida? ¿Nos quedamos callados o sin fotografiar el problema? ¿Cómo terminar con la impunidad en el caso de los compañeros periodistas asesinados? ¿De qué forma nuestras fotografías sobre el tema impactan a la sociedad?

Este año el compañero de Nuestra Mirada Guellermo Arias obtuvo una Mención Honorífica en el World Press Photo 2009, en la categoría Temas Contemporáneos, precisamente por una imagen sobre la narco violencia en México.

Este reconocimiento no sólo da cuenta del estupendo trabajo de Guillermo, sino además de la relevancia del tema a nivel mundial. Ver aquí el portafolios sobre el tema que Guillermo publicó en NM. Y aquí un reportaje con fotos que publiqué sobre Sinaloa.

Visitas: 70

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

¿Como tomar fotos del narco? Aún no lo sé Manuel, la verdad es que como el tema tiene tantas variables es muy difícil decir las cosas son de tal o cual forma.
Aquí no hay bandos definidos, ni buenos ni malos. Todo es especulación y lo peor es que pareciera que todos, todos, están involucrados de alguna forma.
Es una guerra de guerrillas que se atacan entre si, y a la autoridad, y entre autoridades, y a la sociedad, y de la autoridad hacia la sociedad…y todas sus variables.
Creo que una definición mas acertada sería que es una guerra de control, control de la calle, del barrio, de la zona, la ciudad, el estado, la región , el país…
Control sobre narcomenudeo, trasiego de drogas, secuestro, extorsión, redes de tráfico de personas, armas, robo de auto…
Todo esto va de la mano, y hay miles de personas buscando, cuidando, peleando su pedazo de pastel.
Y si a todo lo anterior le agregas- el que creo es el mayor problema de México- la impunidad. La cual a permitido que solamente alrededor del 2% de los asesinatos del país sean resueltos...estamos en problemas.

En este marco los medios -que son empresas-, que buscan su coto de poder y que en su mayoría obedecen a intereses de otros poderes, son utilizados por uno y otro y otro bando como mensajeros. Algunos de estos medios (en su mayoría locales), dan a sus periodistas una camarita y los mandan a extorsionar gente, o pagan sueldos tan miserables que sus empleados están casi obligados a recibir cualquier “sobre amarillo” que les acerquen.
Estos medios, ¿que pueden exigir si les matan un periodista?, y si lo hacen, ¿que autoridad va a tomarlos en serio? Con un buen paquete de publicidad pagan la vida de una persona.
Por eso las autoridades tratan a los periodistas en la calle casi con desprecio, se sienten libres de intimidar, violentar, e incluso agredir físicamente a cualquier periodista que les plazca. Y los periodistas, no todos pero si muchos, rompen las “reglas” implícitas y por su protagonismo provocan agresiones y maltratos, casi a propósito. Esto no justifica la agresión, obvio.
Los periodistas, en especial fotógrafos y camarógrafos no somos bien recibidos lo mismo en una escena del crimen, que en un pueblo controlado por el narco.
Y así podría seguir un rato, pero después de azotarse un rato hay que proponer; en mi caso muy particular lo que creo me ha mantenido fuera de problemas serios y como ya lo he comentado en algún otro foro, es el ser muy claro. Claro con lo que soy y con el trabajo que estoy realizando. He recibido varias negativas, he recibido algunos accesos buenos, pero nunca he recibido una amenaza directa y concreta. Me atrevo a decir que he sido mas maltratado por los “buenos” que por los “malos”. Lo peor que puede hacer uno como fotógrafo es hacer sentir amenazada y/o engañada y por último utilizada a la persona que estamos retratando, o a los familiares de esta. Espero no haberlo hecho, aunque por la naturaleza misma de este tema se me antoja difícil.
Esto va de la mano con el otro “básico” cuando cubres este tema; el respeto.
El respeto empezando por nosotros mismos. Exigir respeto al policía/soldado respetándolo, siempre firmes en nuestra posición conociendo nuestros derechos sin perder la cabeza, en el momento en que uno lo convierte en un enfrentamiento ya perdimos. Respetar al muerto, pero sobretodo respetar a la familia de este. Respetar y aceptar cuando alguien te dice no, hay que cuestionarnos siempre el valor real una foto. Hay imágenes que no se toman que te abren las puertas a otras imágenes mejores.
Es increíble, pero cubrir este tema te llena de adrenalina y la adrenalina está hecha para preparar al cuerpo para lo peor, hay que ser especialmente cuidadosos en ese momento; cuando menos la espera uno ya está jugando al GI Joe en medio de los balazos con una réflex en la mano y con unas fotos que no reflejan ni remotamente el peligro vivido.
Eso es mas o menos lo que sacado de esta cobertura. Es tan solo un punto de vista de muchos que seguramente hay por ahí.
No se si esto era de lo que querías hablar Manuel, pero en fin.
Saludos.

Por cierto, les paso un link de lo que creo es un trabajo respetuoso y diferente sobre este tema,
http://news.newamericamedia.org/news/view_article.html?article_id=c...
Muchas gracias Guillermo, tu experiencia y apreciaciones son de gran valor, y seguro podrán servir como referencia para otros compañeros. Creo que tocas los puntos clave: 1) el mayor problema es la tremenda impunidad; 2 ) acercarnos al tema con prudencia y respeto, respeto no sólo a los vivos y a nuestra profesión, sino también a los muertos.

Ojalá que más compañeros nos comenten sus opiniones del tema, sus experiencias y propuestas para la cobertura de este complejo fenómeno.
Recibe un fuerte abrazo y mis felicitaciones por tu trabajo. Enhorabuena !!!!!
Hola Manuel me parece bien el tema que estas tocando y el titulo que puso,cuando lei la nota se me vino a la mente en los momentos que estado fotografiando a personas detenidas por la policia involucradas con drogas aveces sientes temor pero luego se te pasa lo que si es tener cuidado en los creditos de las notas y fotos es mejor que no ponerlos es una forma de autoprotejernos ya que son personas peligrosas que se dedican a este negocio ilicito son peligrosos,ya que cuando salen libres y te los encuentras en cualquier lugar y te reconocen que les tomaste fotos cuando los detuvieron puedes estar en peligro.
Aquí la parte relativa al narcotráfico y la prensa en México, en una entrevista que prtelevisión le hace al fotógrafo mexicano Ulises Castellanos en España.17/02/2010
Manuel:
Los datos que nos comunicas sobre esta tragedia son valiosísimos. Y están muy bien complementados con la experiencia “in vivo” de Guillermo.
Desde afuera de México, entender, palpar, sentir un fenómeno como es el flagelo de los narcos en México, es muy difícil.
Me imagino que incluso dentro del propio México pero viviendo lejos de la frontera con EEUU, esa violencia se debe de apercibir como lejana, “allá en el Norte…”.

Los datos son escalofriantes: 16 mil ejecutados (solamente en el 2009 catorce compañeros periodistas asesinados).

Tratando de comparar con otras realidades del mundo, al 16 de febrero de 2010, mil seiscientos soldados de la OTAN murieron en combates en Afganistán, en una invasión que se inició en el 2001. ¿Guerra civil de Talibanes extremistas contra musulmanes moderados, en donde incluso hay soldados colombianos junto a las fuerzas de la OTAN?
En Afganistán también hay droga, pero sobre todo tiene la desdicha de estar en el cruce de dos mundos: la zona de influencia rusa y los intereses de las potencias occidentales cuando Asia Central se convirtió en El Dorado petrolero.
Estas son algunas de las razones por las cuales toda la atención de la prensa mundial está centrada en Afganistán.

¿Ahora bien, que causa más estragos en Occidente, los Talibanes o las drogas ilícitas? La guerra social en México, causada por los narcos, es casi desatendida por la prensa mundial. Se cubre lo imprescindible de esos “desórdenes” en el patio trasero de EEUU, ya que hay mucha culpa ajena. Si bien se consume droga en América latina, la que realmente rinde financieramente es la que se va para el Norte.
En esta cobertura, los periodistas no están “empotrados” (embebed) en tropas del ejército como en Afganistán.
Por supuesto que la cultura extremista de los Talibanes no es la que vivimos en nuestros países de América Latina, sobre todo con respecto a las mujeres.
Pero, si bien hay secuestros de periodistas, la mayoría liberados, los colegas muertos en ese país son cuando cubren la parte bélica de la invasión, y no como en México, por venganza o intimidación perpetrados por alguno de los actores del conflicto (narcos, autoridades, centros de poder económico, etc.)

Me asusta la falta de atención, de sensibilización del resto de América Latina para esa tragedia.
Comparo también con Haití, país ya tremendamente castigado por no haber podido salir a flote desde la colonización francesa hasta ahora, sufrió también una tragedia inevitable, un terremoto durísimo.
Lo de México y los narcos es fruto no de la naturaleza, pero si de la “naturaleza humana”.
¿Cómo podemos ser solidarios con nuestros colegas mexicanos que tratan de cubrir profesionalmente la realidad de la frontera con EEUU?
Esta serie de reportajes de la periodista Sanjuana Martínez (con quien trabajo) en Noticias MVS Radio con Carmen Aristegui, nos ayudarán también a comprender la magnitud del problema.

SINALOA, VIVIR CON EL NARCO
Parte I

Parte II

Parte III

Parte IV
Creo que en los años recientes, 5 digamos, el trabajo de fotoperiodismo fue "acomodandose" pues antes los fotografos eran como una especie de intocables por que sabian que dificilmente alguien les podria hacer algo, ahora efectivamente te puedes morir.
Dentro de de este acomodo de actitudes estan las del momento de fotografiar y la manera de relacionarse con los sujetos, entes llegavas disparando como si nada, ahora sacas la camara solo si ves que ya ha llegado la policia, si n hay gente sospechosa haciendo se pasar foto reportero, en la cobertura del narco ya no hay "esclusivas" llegas con los colegas para protegerte, ahora la policia puede ser tu llave para entrar y conseguir un trabajo mejor, las cosas han cambiado.
Particularmente me toco ver a colegas amenazados en el mismo lugar por gente ligada a los sicarios que habian dado muerte a un sujeto, ahora como lo vemos en muchas imagenes hay que dar anonimato tanto a los muertos como a los vivos, de lo contrario algo puede pasar, recordemos que uno de los decapitados en los sucesos de "La Garita" en Acapulco, era un policia que aparecio en tv ejecutando a uno de los sicarios, despues de eso ya nada fue igual.
Para los fotografos la cosa esta dificil, pues es muy evidente el equipo, sin embargo se sigue y se seguira cubriendo, a pesar que los narcos han perdido el "estilo", ahora no solo se cargan a una mujer, un niño, un fotografo es lo de menos.
Sin embargo el trabajo de los fotografos a veces les conviene tambien a los malos, si no como nos esplicamos el hecho de que cadaveres permanezcan tirados por razones "extrañas" varias horas, por supuesto que los autores del crimen quieren que sea fotografiado lo mas posible para enviar sus mensajes, por que los "narcomensajes" se volvieron una especie de "boletines" fotografiados y publicados.
En fn, la cosa esta dificil pero de alguna manera se hace.

Saldos.
Para la pregunta o los comentarios sobre si los fotógrafos deben o no omitir su crédito en las fotos de la "narcoviolencia"...
A título personal, creo que es muy importante que todas las imágenes sean firmadas. No hay confusiones, hay una responsabilidad directa sobre cada foto que hacemos y así mísmo tenemos la posibilidad de pelear con la mesa de redacción sobre la información y uso de esa imagen.
De uno y otro bando, después de trabajar lo suficiente en una plaza, la gente te reconoce. Y está mas que claro que cuando quieren hacerte o decirte algo, lo van a hacer. Esto significa que lo único que te va a salvar en una situación complicada es ser muy claro y honesto con tus imágenes y tu actuar. En este entorno el crédito en cada foto juega un papel muy importante para diferenciar tu material del de los demás o de material filtrado.
La solución no está en esconderse, hay que dar la cara. Actuar con respeto y discreción, pero siempre ser muy claros y honestos con lo que somos y hacemos.
Eso creo.
Guillermo felicidades por este reconocimiento y por ese gran trabajo que nos muestras...Por alli un compañero fotografo de Mexico de Ap que fue a cubrir noticias en Afghanistan me decia algo interesante cuando le pregunte,es dificil fotografiar en ese pais y el me decia prefiero las coberturas alli que en Mexico,es muy peligroso por el tema del Narco. Tambien me comento que las mismas personas Afghanas le preguntaban y como es esa otra Guerra? esas personas simplemente decian yo no quiero ir alli...Deben saber sobre la magnitud de esa otra guerra.
saludos

Program
March 8-10, 2010
Friday 5: Reception

17:00 Reception
Hotel Maria Cristina Hotel: Rio Lerma No. 31, Col. Cuauhtemoc. Phone: 5703 1212 y 5566
9688.

Monday 8: Mexico City Campus (AM05)
08:30 Campus & Media Center Tour

10:00 "Images of the Drug War in Mexico"
Jacob Bañuelos / Photographer & professor / Tecnológico de Monterrey

11:30 “Mexican photo-journalism in the Drug War” (en español, con traducción simultánea)
Ulises Castellanos / Photojournalist / Excélsior

14:30 “The influence of violence and the Drug War in Mexican contemporary literature”
Clark Murray / Writer & professor / Tecnológico de Monterrey

16:00 "Challenges of PR in Mexico in the context of a Drug War"
Laura Vanessa Muñoz / PR professional & professor / Tecnológico de Monterrey

17:30 Departure to Maria Cristina Hotel

Tuesday 9: Mexico City Campus (AM05)
08:30 "How digital media portray the Mexican Drug War”
Paola Ricaurte / Cyberculture specialist & professor / Tecnológico de Monterrey

10:00 "Censorship of media in the Mexican Drug War” (en español, con traducción simultánea)
Marco Lara Klahr / Journalist

11:30 “Doing Journalism in times of the Drug War”
María Elena Meneses / Information & knowledge Society specialist & professor / Tecnológico de
Monterrey

14:30 ”Doing Mexican movies in times of Drug War”
Avelino Rodríguez / Film Producer / The Lift
Coincido en mucho con esto. El gran problema que se enfrenta en México para las coberturas del narco es la impunidad. Al margen de la administración de justicia el debate en relación al combate (frontal o no) al narcotráfico, el punto que me parece escencial es el mensaje que estamos enviando como gremio y como institución al permitir que continue el clima de impunidad.

En México los últimos años, como bien sabes, el avance de los grupos que se dedican al narcotráfico por zonas ha modificado patrones y métodos antes acostumbrados; al parecer la violencia contra reporteros y fotógrafos ha sido asimilada como una "nueva" línea de acción. Lo preocupante es que el sistema que da cobijo a la labor periodística mantiene una postura bastante conservadora al respecto y los más afectados son quienes se encuentran en la parte delgada del hilo, es decir, mientras empresas dedicadas a la información mantienen esa relación de amor y odio con las instituciones de gobierno, en la calle el riesgo de las coberturas lo siguen padeciendo reporteros y fotógrafos.

La violencia contra periodistas obliga a tomar una postura; si bien el asesinato y la desaparición son las formas más brutales, existen presiones de otro origen y nivel a las que empresa y gobierno dan la misma atención: ninguna.

Así como el narco avanza y penetra diferentes esferas sociales, creo deberiamos estar trabajando ya en un proyecto de métodos y procedimientos generales orientado a prevenir los agravios a la prensa, que anote con claridad un listado de las que se consideran agresiones (desde el empujón, la amenaza, las persecuciones, las llamadas y otros tipos de acoso hasta las de mayor consecuencia física o sicológica). A este manual se suscriben medios impresos y electrónicos para en lo colectivo enviar el mensaje de que la impunidad, por lo menos en el círculo de protección, no debe ser tolerada. El punto es tratar de atender para revertir la innercia creada en los últimos años.

El resultado no se verá en el corto plazo, pero de todas formas el narcotráfico por ahora parece asentarse sin próxima solución.

Saludos.
Alonso Castillo.
Hermosillo, Sonora.

RSS

© 2012   Creado por Pablo Corral Vega.

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio